miércoles, 29 de abril de 2020

La pluma y el martillo: Un Experimento clásico.

El experimento de Galileo: ¿caen igual una pluma y un martillo?

🔨🪶 El experimento de Galileo: ¿caen igual una pluma y un martillo?

Física clásica · Experimento casero
Pluma y martillo

Hoy aprendemos cómo llevar a cabo en la escuela o en casa el clásico experimento de Galileo según el cual una pluma y un martillo deberían caer a la misma velocidad (aunque parezca imposible). Y sin necesidad de irnos a la Luna para comprobarlo.

📜 Un poco de historia: Aristóteles postulaba que un objeto pesado caería más rápido que uno más ligero. Nadie lo puso en duda hasta que Galileo Galilei, tras experimentar con planos inclinados, llegó a la conclusión de que todos los objetos al caer sufren la misma aceleración independientemente de su masa. Si la pluma cae más despacio es por el rozamiento del aire.

La afirmación de Galileo no se pudo demostrar físicamente hasta que los astronautas del Apolo XV, en homenaje a Galileo, llevaron a la Luna un martillo y una pluma para dejarlos caer en ausencia de atmósfera.

Ahora nos preguntamos: ¿Hace falta irse a la Luna para realizar el experimento? La respuesta es no. Para un documental de la BBC se usó la cámara de vacío más grande del mundo (propiedad de la NASA) para dejar caer una bola de bolos y una pluma y demostrar que caen al mismo tiempo.

La pregunta clave y el motivo de este artículo es: ¿Podemos hacer este experimento en clase o en casa? Nosotros no podemos ir a la Luna o sacar todo el aire del aula, pero tampoco lo necesitamos.

Lo que hace que la pluma caiga más despacio que el martillo es el rozamiento del aire. Así que sólo necesitamos eliminar el rozamiento del aire de la ecuación; lo que haremos metiendo la pluma y el martillo en dos recipientes iguales (para que sufran el mismo rozamiento).

🧪 Experimento paso a paso

1. Elegimos dos objetos de peso muy distinto: una pluma (o un trozo de papel, servilleta) y un martillo (o una piedra, algo metálico).

2. Buscamos una altura suficiente (subiendo a una silla o escalera) y dejamos caer los objetos al mismo tiempo. Observaremos que caen a velocidades muy diferentes.

3. Buscamos dos recipientes iguales que no se rompan al caer (mejor si son transparentes; dos botes de plástico valen). Introducimos en uno el objeto ligero y en el otro el pesado.

4. Volvemos a dejar caer los dos objetos, esta vez dentro de los botes, y observaremos cómo ahora caen los dos al mismo tiempo.

¡Y así, sin salir de casa, hemos demostrado que Galileo tenía razón!

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"Todo el mundo ha nacido curioso. Todo el mundo quiere ver este universo. Todo el mundo quiere entender este universo. Sólo están esperando que alguien se lo muestre."

John Dobson.